Marruecos es un país de contrastes vibrantes, donde la modernidad se entrelaza con la tradición y la naturaleza desborda en cada rincón. Entre sus muchas maravillas, los jardines exóticos de Marruecos se destacan como oasis de paz y belleza. En este artículo, te llevaremos en un recorrido por tres de los jardines más emblemáticos: Majorelle, Menara y Agdal. Prepárate para sumergirte en un mundo de colores, fragancias y serenidad.
Jardín Majorelle: Un Refugio Artístico en el Corazón de Marrakech
Ubicado en el bullicioso centro de Marrakech, el Jardín Majorelle es una joya que ofrece un respiro del caos urbano. Creado por el pintor francés Jacques Majorelle en la década de 1920, este jardín combina una paleta de colores intensos con una impresionante colección de plantas exóticas.
El azul majorelle, un tono vibrante que da nombre al jardín, contrasta maravillosamente con el verde de las palmeras, los cactus y las plantas acuáticas. Este color azul profundo decora las paredes, las fuentes y los elementos arquitectónicos del jardín, creando una atmósfera mágica y relajante.
En 1980, el famoso diseñador Yves Saint Laurent y su socio Pierre Bergé adquirieron la propiedad, restaurándola y asegurando su conservación. Hoy en día, el Jardín Majorelle también alberga el Museo Beréber, que ofrece una visión fascinante de la cultura y el arte del pueblo bereber.
Jardines de Menara: Un Espejo de Tranquilidad
A las afueras de Marrakech, los Jardines de Menara ofrecen una experiencia completamente diferente pero igualmente encantadora. Fundados en el siglo XII por los almohades, estos jardines rodean un gran estanque de agua que refleja las montañas del Atlas en días claros.
El pabellón central, con su techo verde piramidal, es uno de los iconos más reconocibles de Marrakech. Este edificio histórico, rodeado de olivares y palmeras, era utilizado como lugar de descanso para los sultanes. La serenidad del entorno invita a pasear tranquilamente, disfrutando de la vista de las montañas y el sonido relajante del agua.
Los Jardines de Menara son un lugar ideal para aquellos que buscan escapar del calor del mediodía y sumergirse en un ambiente de paz y contemplación.
Jardines de Agdal: El Lujoso Paraíso Real
Finalmente, los Jardines de Agdal, situados al sur del Palacio Real de Marrakech, son uno de los jardines más antiguos y grandes de Marruecos. Creado en el siglo XII durante el reinado de la dinastía almohade, este extenso jardín ha sido un refugio de reyes y sultanes a lo largo de los siglos.
Con más de 400 hectáreas, los Jardines de Agdal están llenos de huertos de naranjos, limoneros, granados y olivos. Estos árboles frutales no solo proporcionan sombra y belleza, sino que también abastecen al palacio con frutas frescas.
Uno de los aspectos más impresionantes de Agdal es su sistema de riego, que utiliza antiguos canales y cisternas subterráneas para distribuir el agua de manera eficiente. Los visitantes pueden pasear por los senderos sombreados y disfrutar de la vista de los estanques y las fuentes que adornan este majestuoso jardín.
Conclusión
Un paseo por los jardines exóticos de Marruecos es una experiencia que nutre el alma y deleita los sentidos. Desde el vibrante azul del Jardín Majorelle hasta la tranquilidad reflejada en el estanque de Menara y el lujo natural de Agdal, cada uno de estos jardines ofrece una visión única de la riqueza cultural y natural de Marruecos. La próxima vez que visites este fascinante país, no te pierdas la oportunidad de explorar estos oasis de belleza y serenidad.